Katie Perry una diseñadora de modas con cede en Sidney, Australia se vio envuelta en un conflicto con una estrella del pop mundial, Katy Perry.
El miércoles 11 de marzo del 2026, el tribunal más alto de Australia dictaminó que Perry, quien ahora lleva el apellido de casada Katie Taylor, tiene derecho a vender ropa bajo su propio nombre. El fallo representa una importante victoria para la pequeña empresaria, quien hace más de 15 años recibió una carta de la cantante Katy Perry.
Inicio de la disputa: Katie Perry contra Katy Perry
En 2009, la diseñadora menciona que encontró en su correspondencia una notificación legal que le exigía dejar de vender su ropa, cerrar su página web y retirar cualquier material publicitario relacionado con la marca.
En ese momento, la cantante estadounidense Katy Perry cuyo nombre real es Katheryn Elizabeth Hudson estaba alcanzando fama internacional gracias a éxitos como I Kissed a Girl y Hot N Cold, que lideraban las listas en Australia y otros países en 2008.
Antes de la primera gira australiana de la artista en 2009, sus abogados enviaron a la diseñadora una carta exigiendo que retirara su solicitud de marca registrada, que ella había presentado meses antes.
A partir de ese momento comenzó una disputa legal que se prolongó por casi dos décadas y que pasó por distintos tribunales, hasta que el Tribunal Superior de Australia concluyó que el uso de su propio nombre para su marca de ropa no infringía las leyes de marcas registradas.
Conflicto por la marca
La diseñadora Katie Taylor señaló que escuchó por primera vez sobre la cantante Katy Perry en julio de 2008, contó que quería apoyar a una artista que compartía su nombre.
Sin embargo, esa coincidencia pronto generó un conflicto entre ambas. Luego de enviada la carta en 2009, las dos partes intentaron llegar a un acuerdo.
Finalmente, a Taylor se le concedió la marca registrada para vender ropa, mientras que la cantante se limitó a actividades relacionadas con música y entretenimiento.
Con el paso de los años, y a medida que la popularidad de la artista crecía, comenzó a vender productos de merchandising como prendas de vestir. En 2019, Taylor demandó a la cantante por considerar que se había infringido su marca registrada.
Aunque inicialmente ganó el caso en la Corte Federal, posteriormente perdió en la apelación, donde los jueces determinaron que la fama de la artista en Australia era mayor que la de la diseñadora cuando esta registró la marca, además de considerar habitual que las estrellas del pop comercialicen productos durante sus giras, argumentaron que su marca registrada “Katie Perry” debía ser cancelada.
Resolución del caso
El Tribunal Superior de Australia revocó la decisión anterior al considerar que no existían fundamentos suficientes para cancelar la marca registrada y que el uso del nombre “Katie Perry” no generaría engaño ni confusión entre los consumidores.
Conclusión
La decisión final del tribunal demuestra que las marcas registradas deben proteger también a las pequeñas empresas y no solo a las grandes figuras o corporaciones.
Tenemos más artículos en nuestro blog.





















